Las Federaciones Estelares la Confederación Galáctica y la Supraconfederación
Excelente sintesis que publica el MOVIMIENTO DESPIERTA con la que me siento plenamente identificado… Manix de Mintaka, diciembre de 2024


Las Federaciones Estelares, la Confederación Galáctica y la Supraconfederación
En este archivo recogemos información sobre lo que son las Federaciones Estelares, la Alianza, la Confederación Galáctica y la Supraconfederación Intergaláctica. Al final del artículo podéis encontrar fuentes y más información para ampliar el conocimiento sobre estas agrupaciones estelares.
En «la evolución de las razas del universo local de Nebadón» hacemos un resumen del proceso evolutivo de las razas creadas por Anhotak, y de cómo afectó el cambio en la administración en este universo local la entrada de Micah, y la creación de las razas con la codificación genética micaélica.
Estas nuevas razas tendrían la capacidad de ascender por las dimensiones materiales como dioses co-creadores, y a futuro, podrían tener la misma capacidad de crear en la materia que Micah o Anhotak, que administran desde el Universo de Antimateria.
La idea de que una raza pudiera evolucionar y acceder a estas capacidades espirituales y co-creadoras desembocó en un problema de magnitudes estelares. Las otras razas, cuando se dan cuenta de que ese código genético te podría dar el poder de ser un dios en acción en la materia, empieza la persecución y la depredación de las razas micaélicas.
El proyecto de las razas creadas por Micah provocó un cambio en el proceso evolutivo en este sector del universo. Las razas de sangre fría creadas por Anhotak, y sobre todo manipuladas por Sarathen, buscaban acceder a esa genética y esa nueva configuración del ADN.
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Esto provocó una búsqueda irracional por parte de las razas controladas por Sarathen del Código Kadistu, y de los portales de antimateria de los planetas decimales, creados para este nuevo proyecto, que tuvo sus consecuencias más nefastas tras las Guerras de Orión. Es ahí cuando interviene la Supraconfederación Intergaláctica para salvaguardar el orden cósmico.
- La Supraconfederación Intergaláctica
- La Confederación Galáctica
- Las Federaciones Estelares
- La Alianza Galáctica
- La Primera Directriz
- La situación del planeta Tierra
La Supraconfederación Intergaláctica
La Supraconfederación Intergaláctica administra desde el Universo de Antimateria, y los seres que forman parte de esta agrupación estelar son seres inmateriales, consciencias cósmicas creadoras de dimensiones más arriba que las materiales. Son redes neurales puramente espirituales que administran cada universo local, sector o cuadrante del Multiverso y del Universo de Materia, partiendo del centro galáctico de Havona.
Los Voronandek que mencionamos en el resumen del Libro de Urantia forman parte de la Supraconfederación. El Voronandek responsable del superuniverso de Orvonton, que es el superuniverso donde se encuentra Nebadón, es Shtareer, que es uno de los 21 Voronandek que forma parte del consejo de Havona, el núcleo central de los 144 superuniversos.

En el resumen del Libro de Urantia hablamos de 7 superuniversos, pero en realidad son 144, 7 físico materiales, que son los que menciona el libro, y el resto serían universos inmateriales. Shtareer crió por el consejo de Havona el cluster donde se encuentra Nebadón, en la parte más externa dentro del superuniverso de Orvonton.
Cuando se dio el problema de la evolución de las razas en Nebadón, en concreto en el sector de Naoshi, que abarca unas 49 galaxias donde la dualidad llegó a un 65%, y más aún en Teta, un sector que abarca 21 galaxias dentro de Naoshi donde se llegó a un 85% de dualidad, Micah pidió ayuda a la Supraconfederación Intergaláctica, y los 7 samurais fueron llamados a intervenir.
Los 7 samurais y Rodrigo Romo
Los 7 samurais son una mónada de Shtareer y Yaslon Yas, auditores de todo el proceso de la creación Voronandek. Su misión es salvaguardar el proceso evolutivo de todos los sectores y universos locales de Orvonton, y si es necesario auditar e intervenir para evitar que la dualidad pueda destruir la creación universal.
Gran parte de esta información la conocemos gracias a Rodrigo Romo, que es un fractal de los 7 samurais encarnado en la Tierra, con la misión, entre otras, de transmitirnos todo este conocimiento de historia galáctica. Rodrigo es una red neural conectado a la Supraconfederación, como comentamos en el archivo que habla sobre cuál es el destino de la humanidad, y la información que nos baja nos sirve también para complementar todo que nos enseña el Libro de Urantia (podeís leer el resumen parte 1 y parte 2).

La Supraconfederación, al ser una agrupación estelar inmaterial, puede formatar Merkabas que co-crean formatos de nave. Las naves de la supraconfederacion son mayores que un sistema solar, inmateriales, compuestas de energía, y con la capacidad de germinar supramónadas, mónadas y genomas Lanonandek.
La Confederación Galáctica
Ya en dimensiones materiales, la Supraconfederación, en un desdoblamiento cuántico, genera primero la Confederación Multidimensional, que abarca el multiverso, y de ahí desdobla a la Confederación Galáctica, que tiene como misión cuidar el proyecto evolutivo de las galaxias dentro de cada universo local de los mundos materiales.
La Confederación Galáctica de Mundos Libres en Asistencia a Planetas en Evolución son todas las galaxias unidas por un comando estelar y temporal formada por seres a partir de 7D y 8D, que más allá de la tecnología espacial de dimensiones densas, viven ya en una conexión superior de energía.
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La tecnología que posee la Confederación Galáctica en sus naves permite cambiar de lugar en el espacio sin necesidad de atravesarlo, con motores que pueden cambiar de galaxia en tiempo 0, una tecnología más o menos parecida a la de Star Trek Discovery, que tiene la capacidad de viajar a través de la red micelial del subespacio con un motor de esporas (ya hemos mencionado en anteriores escritos que Star Trek es una saga producida por la Alianza y la Federación).
El Concilio Cósmico
Cuando las razas de Sarathen empezaron a desarrollar armas de Quarks, armas producidas con tecnología para abrir un Quark y romper la estabilidad de la materia quebrando el gravitón, generando de esta forma bombas de antimateria que podrían destruir una galaxia, la Confederación Galáctica tiene que intervenir en estas dimensiones físicas por debajo de 5D y 6D donde se estaba desarrollando el proyecto de Micah.
Es ahí cuando se juntan los miembros de la Supraconfederación a través de los 7 samurais, y se reúnen con los comandos de choque, como el Comando Ashtar, los Centurianos de Orión, los Felinoides de la Fuente, la Orden de los Dragones Blancos, el Comando Temporal, etc, que actuaban como guardianes estelares de la Confederación, pero que ya no podían parar el avance de estas razas negativas.

Se reunieron en lo que se podría definir como un concilio cósmico para dar solución al problema de la dualidad extrema que se había generado en este sector del universo, y la Confederación Galáctica pasó a actuar entonces en dimensiones más físicas a través de las Federaciones Estelares.
Las Federaciones Estelares
La Federaciones Estelares están compuestas por civilizaciones que poseen tecnología espacial, pero que todavía no han alcanzado niveles superiores de consciencia por encima de 5D y 6D. Las primeras civilizaciones estelares que desarrollaron esta tecnología eran de la matriz de Anhotak, razas reptiles e insectoides.
Estas primeras razas de sangre fría evolucionaron tecnológicamente hasta desarrollar naves que podrían cruzar la galaxia, creando los primeros contactos con otras razas, posteriormente las casas de comercio y los primeros imperios estelares.
Cuando comenzó el proyecto de Micah en Lyra-Vega y se crearon los primeros humanos con el Código Kadistu en las razas élficas, estos imperios, que ya poseían un avance tecnológico avanzado, vieron una amenaza a su hegemonía racial y comenzaron a depredarlas (podéis encontrar más información en «la evolución de las razas de Nebadón»).

Todo este proceso desembocó en un periodo de persecución y guerras, hasta que la amenaza paso a una dimensión superior con las bombas de antimateria durante las Guerras de Orión. Es ahí cuando tiene que intervenir definitivamente la Confederación Galáctica, que hasta entonces había permanecido ajena a la magnitud real del problema debido a que Sarathen, que es un Hijo Paradisiaco de Anhotak, había desarrollado una tecnología de boyas Dakar que mantenía oculto el plan a través de realidades paralelas.
La Confederación paso entonces a actuar en estas dimensiones a través de las Federaciones Estelares. Ya existían Federaciones antes de la gran guerra, pero no estaban unidas a la Confederación Galáctica, eran civilizaciones independientes con tecnología espacial no Confederadas.
La intervención de la Confederación Galáctica
Cada Federación Estelar tendría ahora un representante en la Confederación Galáctica, que sería la representación administrativa para una unión estelar entre muchas federaciones, de diferentes razas, y de diferentes sistemas estelares por toda la galaxia, además de médicos genetistas, ingenieros cuánticos o jerarquías espirituales que bajaron también a ayudar en estas dimensiones más físicas.
La Confederación Galáctica, a pedido de Micah, realiza una primera intervención en Lyra-Vega, rescatando a los humanos élficos originales del proyecto micaélico. El encargado de este rescate fue Onara, miembro del Comando Temporal de Salvington de Nebadón, trabajando en contacto con la Supraconfederación.
Onara saca a los humanos de Lyra y los reparte por 49 sistemas estelares, principalmente en el brazo de Orión, Sirio y Pléyades. Esta primera raza élfica se divide entonces en muchos planetas de diferentes condiciones atmosféricas, y la codificación genética va desarrollando por separado nuevas matrices que se van adaptando a las nuevas condiciones de vida, dando origen a nuevas tipologías raciales.
Apoyados también en médicos genetistas como Toranke, a quien mencionamos en el archvo de «Enki y el origen de la raza humana», la matriz genética original de Lyra-Vega deriva en nuevas razas micaélicas que se expanden por este universo local en diferentes Federaciones Estelares.

Mientras tanto, Sarathen y todas las razas regresivas del proyecto de Anhotak, persiguen la genética de estas razas kadistu, así como los planetas decimales, en una búsqueda irracional de los portales de antimateria. Cuando comienzan las Guerras de Orión y el problema amenaza la propia existencia de Salvington, capital de Nebadón, ocurre la intervención definitiva de la Confederación a través de los 7 samurais y de los comandos de choque.
La Alianza Galáctica
Con el objetivo de terminar con las guerras, la Confederación forzó la creación de un gobierno nuevo, lo que se conoce como la Alianza Galáctica. Antes de las guerras, en el sector de Orión, que es el brazo estelar donde se encuentra la Tierra, había como 180-200 Federaciones distintas, que eran grupos independientes con tecnología espacial y casas de comercio, pero con la infiltración de Sarathen y de las razas de la matriz de Anhotak, muchas Federaciones se negativizaron.
La Alianza Galáctica era la reunificación de esas Federaciones Estelares, una agrupación formada por grupos locales de Sirio, Orión, Pléyades y otros sistemas estelares colindantes, razas físicas de muchas variantes genéticas de 4D, 5D y 6D, con la misión de generar un grupo de cohesión para reconstruir todos los sistemas estelares afectados por la gran guerra, así como el control de la zona neutra. La Alianza Galáctica está compuesta actualmente por 157 federaciones distintas, con más de 70-80 razas diferentes.

La zona neutra
La zona neutra es el área delimitada que se negoció tras la gran guerra, un sector dentro del brazo de Orión que divide a las razas regresivas de la expansión del proyecto de Micah. El planeta Tierra se encuentra en una situación intermedia dentro la zona neutra, y la Alianza Galáctica es la agrupación estelar encargada de la restauración planetaria.
Las razas regresivas que entraron aquí en época de Atlántida (mencionado en el archivo de las razas raíces), no han abandonado el planeta ni el control sobre los sistemas que rigen a la humanidad, aferrándose a los pactos secretos que han hecho con los grandes poderes y gobernantes que administran la Tierra desde la rebelión de Lucifer. La Alianza tiene como misión poner fin a la manipulación a la que se está viendo sometida la humanidad, y es aquí donde entra el gran conflicto moral y ético de la Confederación Galáctica y de la Primera Directriz.
La Primera Directriz
La base o fundamento principal de la Supraconfederación Intergaláctica, de la Confederación Galáctica y de las Federaciones Estelares es la Ley del Libre Albedrío, o la Primera Directriz, como se menciona en Star Trek. Esta primera ley es una norma que implica la no intervención física en la evolución de civilizaciones menos desarrolladas, para evitar la contaminación cultural, religiosa y tecnológica que podría afectar al desarrollo natural de una raza, condicionando su libre albedrío.
Pero la Primera Directriz no iba a ser aceptada por todas las Federaciones Estelares. Después de lo que había sucedido en Teta/Naoshi, en donde las razas regresivas habían violado esta primera ley en muchos planetas, entre ellos la Tierra, la situación dio origen a las Federaciones Confederadas y a las Federaciones no Confederadas.
Federaciones Confederadas y no Confederadas
El principio de la primera directriz resulta lógico en dimensiones superiores, donde la dualidad no existe o es mucho más sutil, pero en dimensiones más físicas, donde además se estaban produciendo guerras, conquistas de planetas, abusos de poder, e incluso exterminio de otras razas, este principio de no intervención resultaba incompresible para muchas civilizaciones estelares.
El hecho de que una Federación se reconozca como no Confederada no significa que sea una Federación regresiva, o que sea enemiga de la Confederación, existen muchas Federaciones que no pertenecen a la Confederación Galáctica, y que colaboran de otra forma en recuperar el orden en este sector del universo. Federaciones que no aplican la Primera Directriz en su exploración espacial, y que creen que deben intervenir en planetas con civilizaciones pre-estelares si así creen que pueden protegerlas, pese a las posibles contaminaciones culturales.
El primer contacto
El problema de la intervención física en razas menos evolucionadas, es que ese primer contacto con seres de otros mundos u otras dimensiones, puede suponer un cambio de paradigma existencial. Dependiendo del grado de evolución, muchos los verían como dioses, condicionando de esa forma su proceso evolutivo.
Y si el grado de evolución es mayor, y ocurre una intervención física en una cultura planetaria que se encuentra en la era informática, o previa a los viajes espaciales, la contaminación tecnológica podría poner en manos de una raza no preparada para ello una tecnología que podría resultar peligrosa para la propia existencia de esa civilización y de su planeta. Por eso la Primera Directriz es tan compleja y tan difícil de aplicar en dimensiones donde existe mucha dualidad.

El primer contacto es siempre el hecho más importante en la historia de una civilización, algo que más tarde o más temprano sucede, por eso uno de los objetivos de la Primera Directriz es asegurar que este primer contacto se realiza cuando una raza está realmente preparada para ello.
La situación del planeta Tierra
La situación del planeta Tierra es compleja. Por una parte, las razas regresivas se niegan a retirarse, justificando su presencia con el permiso que tienen de las élites gobernantes, unas élites humanas a las que tienen manipuladas y controladas, y que han traicionado a su propia raza a cambio de poder.
Por otra parte, la Federación considera que intervenir físicamente y ayudar a los humanos a liberarse del sistema de control podría condicionar su evolución, haciendo que un proceso de liberación que tendría que darse por nosotros mismos, sea inducido y guiado por una civilización más avanzada, lo que provocaría que no aprendiéramos de este proceso evolutivo.
Pero aunque la Alianza no pueda intervenir de manera directa en el planeta, esta agrupación estelar trabaja en paralelo para ayudarnos a liberar todo el conocimiento que nos ha sido ocultado, y continúa negociando con estos dirigentes mundiales su rendición total en este proceso negativo.
El gran despertar
Lo cierto es que cada día más personas despiertan y se dan cuenta de la verdadera realidad. Las élites gobernantes saben que no pueden controlar a las que personas que ya han conectado con toda esta información, y que el proceso es imparable, por eso la situación política, económica y social parece un caos sinsentido. Lo que más temen es un despertar masivo como está ocurriendo, por eso van a tratar de seguir provocando problemas a través de sus grandes corporaciones mundiales, en un intento desesperado por tratar de evitar el salto cuántico que nos corresponde dar como raza.
Este proceso evolutivo es el que nos toca vivir ahora, un proceso que nos va a llevar a salir de esta dualidad tan extrema para dirigirnos a una dimensión superior de consciencia, donde la civilización humana esté preparada por fin para formar parte de esta gran familia estelar…

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